domingo, 9 de noviembre de 2008

El Blended Learning... ¿la solución?

Para tener un marco desde el cuál poder analizar e incorporar las lecturas sobre el Blended Learning y sus características, entiendo fundamental la visión que nos Lorenzo García Aretio en “Blended Learning, ¿es tan innovador?” (Edit. del BENED, septiembre de 2004). Es tomando como eje este último trabajo, y nutriéndome de otros autores, que me gustaría hacer algunas reflexiones.

La pregunta central ¿es tan innovador? considero que aporta un marco dentro del cual el análisis de las demás lecturas sobre el b-learning cobran otro sentido.
Como todo concepto idea que se plantea como innovadora, se la suele cargar de expectativas generalmente exageradas, apareciendo como la solución a los problemas del momento, lo que a la larga suele resultar causa de su propio fracaso o al menos de la desilusión sobre el mismo. Ya con la aparición de la PC en el campo educativo, se creyó haber encontrado la panacea, Julio Cabero Almenabar consideraba a la Panacea del Ordenador, como uno de los mitos que se le adjudicaron a las TICs en la transformación educativa
(“La Transformación de los Escenarios Educativos Como Consecuencia de aplicación de las TICs: estrategias educativas” ). Algo similar ocurrió con el e-learning “Para ser precisos no se puede hablar de un fracaso del e-learning sino de algunas de las expectativas que había creado. Pero aquí hay que hacer una referencia, en realidad el e-learning fracasa también por las portaciones de los «mesiánicos» de turno, como los denomina Cabero (Cabero y Ot., 2002) que olvidan, refiriéndose al profesor y a las escuelas, que «tales transformaciones de roles no supone que vaya a desaparecer su figura y de la escuela, sino que tendrá que transformar su rol tradicionalmente desempeñado» (Bartolomé Pina, Pixel-Bit, Revista de Medios y Educación, Nª23, mayo de 2004).
Respondiendo al interrogante inicial, partiendo de la afirmación del autor “…el e-learning, es EaD…” y la EaD, es una modalidad de enseñanza que tiene décadas, si bien ha ido evolucionando y presenta aún hoy diversos modelos. Considerando los expresado por el mismo autor, “Se trataría así, no de buscar puntos intermedios, ni intersecciones entre los modelos presenciales y a distancia, sino de integrar, armonizar, complementar los medios, recursos tecnologías, metodologías, actividades, estrategias y técnicas…, más apropiados para satisfacer cada necesidad concreta de aprendizaje, tratando de encontrar el mejor equilibrio posible entre tales variables curriculares” (Blended Learning, ¿enseñanza y aprendizaje integrados?, Edit. del BENED, octubre de 2004). Podríamos aquí citar nuevamente a Bartolomé Pina, “El «Blended Learning» no es, así pues, un modelo de aprendizaje basado en una teoría general del aprendizaje sino la aplicación de un pensamiento ecléctico y práctico.”
En este punto me interesa introducir algunos conceptos de Javier Echeverría (
Educación y tecnologías telemáticas”, Revista iberoamericana de Educación, Nº 24, septiembre diciembre de 2000) que nos habla del E3, o tercer entorno, y la educación en este nuevo “espacio social”. De acuerdo a este autor se necesita implantar un nuevo sistema educativo en E3, considerando que “…el espacio telemático…, no es presencial, sino representacional, no es proximal sino distal, no es sincrónico sino asincrónico y no se basa en recintos espaciales con interior, frontera y exterior, sino que depende de redes electrónicas cuyos nodos de interacción pueden estar diseminados por diversos países”.
Los alumnos de hoy se desenvuelven cotidianamente en este entorno social, por lo que su educación les debe permitir aprender a intervenir en el mismo, más que enseñarles a buscar información; requieren del desarrollo de nuevas habilidades y destrezas, diferentes (tal vez el término apropiado sería “complementarias”) a las necesarias para la intervención en el primer y segundo entorno (E1 y E2).
Lo expuesto nos permite implementar el BL en programas de aprendizaje con la libertad de seleccionar los recursos de cada tipo de modalidad (considerando los que se disponga), de acuerdo a contextos concretos, en la búsqueda de alcanzar objetivos didácticos específicos. Como toda libertad, implica necesariamente responsabilidad; entonces el docente (institución) que desee implementar este tipo de enseñanza, deberá capacitarse para el diseño y desarrollo de la misma. Este diseño, al combinar o integrar elementos de distintas modalidades, debe necesariamente partir de una reformulación no sólo de las tecnologías a utilizar, sino de la metodología, estrategias y principios didácticos de los que parte. No se puede seguir utilizando los mismos contenidos y materiales y continuar con las mismas prácticas nada más que con nuevos medios y soportes tecnológicos. El éxito o fracaso de la implementación de esta modalidad no dependerá de los recursos con los que se cuente, sino principalmente del diseño del programa, y desde ya que de nada valdrían los recursos y el diseño si los contenidos propios del curso o materia no son de calidad (García Aretio, sept. De 2004).

viernes, 7 de noviembre de 2008

Reflexiones sobre "Coparticipando en el Conocimiento"

Estas son algunas reflexiones surgidas de la lectura de "Coparticipando en el Conocimiento: La ampliación de la Inteligencia Humana con las Tecnologías Inteligentes" de Gavriel Salomon, David Perkins y Tomas Bloberson.



Resulta muy interesante el planteamiento los autores sobre los efectos cognitivos logrados EN CONJUNCIÓN CON la tecnología y los PROCEDENTES DE la tecnología. El primero de ellos referido a los logrados durante el uso de la misma, en cambio el segundo hace referencia a efectos que perduran en el usuario de la misma, haciéndolos transferibles a otras situaciones (residuo cognitivo).

Si bien el análisis de los autores sobre estos efectos cognitivos mencionados es amplio y se enfoca desde distintas perspectivas, mi intención es la de analizar alguna relación existente entre estos efectos y la tarea docente.
Considero en lo personal que los efectos obtenidos CON las tecnologías son extremadamente importantes, dado que permiten al alumno el desarrollo de actividades y producciones que le hubiesen resultado imposibles de no contar con ésta. Pero creo también que como docentes debemos mirar un poco más allá e intentar lograr en nuestros alumnos el desarrollo de capacidades que no se limiten al aumento de su capacidad mientras se está utilizando la tecnología, sino intentar que el trabajo con las tecnologías de las que hoy disponemos deje algún residuo cognitivo (obtenido DE las tecnologías), transferible, útil para su desenvolvimiento en otras circunstancias y ámbitos. Consideremos que los objetivos pedagógicos que nos solemos plantear no apuntan a la acumulación de conocimiento carente de sentido en la práctica diaria ni al desarrollo de actividades complejas per se; sino que se dirigen, o deberían hacerlo, principalmente al desarrollo de las habilidades y actitudes que les permitan a los alumnos construir ese conocimiento y emprender el desarrollo de actividades complejas, para lo que seguramente se valdrán de algún tipo de tecnología, pero que sean capaces de diseñar, elaborar, llevar a cabo y analizar las mismas.

Considerando que las tecnologías inteligentes, y en especial a las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, brindan enormes posibilidades de potenciar el rendimiento intelectual de los alumnos; no se debe dejar de lado que este incremento en el rendimiento intelectual no se dará de manera espontánea, sino de una colaboración “estudiante/ordenador”.
En este punto los autores hacen mención al concepto de “capacidad”, dado que ahora la posibilidad de alcanzar mayores resultados se podría atribuir no a la persona en sí, sino al Sistema que ésta conforma con el ordenador; es decir la capacidad es una propiedad del conjunto y no del individuo.
Así se plantean dos modos de evaluar al conjunto persona-ordenador, el sistémico y el analítico. El primero se enfoca en el producto alcanzado por este sistema, mientras que “la manera analítica estudia los tipos específicos de proceso mental que constituye la contribución del ser humano”. Así desde este último punto de vista se podría seguir considerando a la capacidad como una propiedad de las personas.
Es en este punto donde me interesa detenerme en la función del docente; el uso de tecnología en los procesos de enseñanza y aprendizaje no garantiza en absoluto la mejora en el desarrollo de los procesos cognitivos de alumno. Rescatando uno de los puntos de la teoría Socio Histórica de Vigotsky, la zona de desarrollo próximo (ZDP), que sería la distancia que va desde la tarea que la persona puede desarrollar en un momento determinado sin ayuda externa y las que puede alcanzar con la ayuda de un compañero o guía más experto; deberíamos tener en cuenta que las nuevas tecnologías ofrecen una ayuda o brindan nuevas posibilidades para la generación de esta zona. Pero no se debe perder de vista que “De hecho, ninguna tecnología –incluida la de los ordenadores- afecta la mente de una persona si no es a través de las operaciones mentales específicas que emplea.”. Considerando lo expuesto, no cabe duda que será el docente, ya sea con la correcta selección de estos instrumentos y el diseño de actividades apropiadas con los mismos como en la guía personal del alumno, quién en definitiva tendrá en sus manos la creación de la ZDP y la construcción del andamiaje que permita desarrollar procesos cognitivos superiores y aumentar capacidades.

Tal como se cita en el artículo “Según varios investigadores (por ej. Bereiter y Tinker, 1988; Langer, 1989; Salomon y Leig, 1984) la implicación atenta y voluntaria en una tarea obliga a los estudiantes a agilizar su inteligencia, generar mayor número de deducciones originales, y memorizar más y mejor el material encontrado.” Es de destacar el papel central que se da a la implicación y voluntad del estudiante en la tarea para poder lograr que desarrollo de tareas que implican procesos de mayor nivel cognitivo. Estos aspectos son considerados básicos en cualquier tipo de aprendizaje que se pretenda lograr. En considero pertinente mencionar la “Teoría del Uno” (David Perkins, La Escuela Inteligente, capítulo 3 “La Enseñanza y el Aprendizaje”, edit. Gedisa); “La gente aprende más cuando tiene una oportunidad razonable y una motivación para hacerlo”; según su propio autor ésta constituye una teoría muy sencilla y elemental pero indican las condiciones mínimas para lograr un buen aprendizaje. Se destaca como uno de los dos factores centrales del aprendizaje a la motivación, sin la cual será difícil lograr una implicación atenta y el enfoque de la propia voluntad del estudiante en la tarea que debe desarrollar.
Podemos concluir entonces que la creación de la ZDP por parte del docente también debe ir acompañada de la generación de motivación, ya sea esta intrínseca o extrínseca, que lleve al alumno a recorrer esta zona.

sábado, 18 de octubre de 2008

El Sinsentido del Sentido o el Sentido del Sinsentido





Filósofo, psicólogo, sociólogo y escritor austríaco Paul Watzlawick, autor de 'Teoría de la comunicación humana' y 'El arte de amargarse la vida', murió a los 85 años de edad en Palo Alto, en el Estado norteamericano de California.





"Toda conducta en una situación e interacción, tiene un valor de mensaje, es decir, es comunicación. Actividad o inactividad, palabras o silencio, tienen siempre valor de mensaje: influyen sobre los demás, quienes, a su vez, no pueden dejar de responder a tales comunicaciones y, por ende, también comunican"






Entre los textos que estamos abordando en este recorrido de esta Diplomatura, uno de los más interesantes para mí, ha resultado sin lugar a dudas "El Sinsentido del Sentido o el Sentido del Sinsentido" ( Paul Watzlawick. Barcelona, Editorial Herder, 1995). Más allá del interés que en mí despierta y consciente de que muchos de mis interrogantes se ven reflejados en él, creo que es uno de los que me resultarán más complicados de analizar y comprender cabalmente, es así que emprendo el desafío de abordar este análisis, sin lugar a dudas superficial y con muchas falencias, hecho desde una total falta de conocimientos de los temas que el autor aborda, cargado simplemente de un interés por el tema y de expresarme sobre él.

Tomar conciencia de que las realidades, nuestras realidades, todas diversas por cierto, son construcciones que cada uno de nosotros hacemos, a través de la percepción de nuestros sentidos limitados, de los sentidos y valores que atribuimos a estas percepciones y que son fruto además de toda nuestra experiencia anterior; es sin lugar a dudas inquietante, pero a la vez apasionante. Sabernos constructores de la realidad nos carga entonces de un cierto grado de responsabilidad, pero a la vez de libertad.
Tenemos la costumbre de poner nombre a las cosas, como si en realidad estuvieran allí, fueran una cosa. Difícilmente podamos afirmar esto sobre la memoria, la amistad, el odio, etc. Pero considero que el poner nombres nos deja tranquilos en algún sentido, tal vez nos deja ordenar nuestra realidad. Desde mi punto de vista, la imposición de nombres a las “cosas” las encasilla, las carga de atributos que entendemos que poseen y que no poseen, las limita, las “cosifican”. Mediante estos nombres, construimos nuestra realidad, en verdad diferente a la de todos los demás. En ningún caso atribuimos el mismo sentido a los hechos u objetos que percibimos a través de nuestros sentidos, y por consiguiente estamos construyendo realidades diferentes.
Una frase que es común escuchar entre nosotros, en el lenguaje cotidiano es “el mapa no es el territorio”, creo ver que el origen de la misma es una desviación o simplificación de la que al autor menciona citando a Alfred Korschipski que escribió “El nombre no es la cosa. El mapa nos es el país”. Entiendo que a lo que se hace alusión, está íntimamente ligado con lo expresado en mi párrafo anterior; nosotros construimos un mapa de la realidad (si es que esta existe como tal), nos guiamos en nuestra vida, nos comportamos y nos relacionamos de acuerdo a lo que este mapa nos indica; pero este mapa es justamente nuestra construcción de la realidad, y como hemos dicho existen tantas realidades como individuos. Además seguimos incorporando nuestras nuevas percepciones y atribuciones tomando como base el mismo mapa; que se reelabora permanentemente.

Tal vez un ejemplo claro de las diferentes realidades, de los diferentes sentidos atribuidos a objetos o fenómenos lo podamos ver en los intentos de trabajo colaborativo que nosotros mismos hemos realizado a lo largo de esta Diplomatura. La elaboración de un wikitexto único, elaborado y desarrollado con la participación de decenas de personas que no se conocen personalmente, ha presentado dificultades importantes. A mi modo de ver buena parte de ellas están relacionadas con las diferentes realidades y atribuciones que cada uno ha construido de los materiales trabajados, dado que éstas se construyen sobre nuestras experiencias previas de vida. Nos resulta difícil aceptar la existencia de otros puntos de vista sobre conceptos o temas que para nosotros están claros, que hemos organizado de un modo diferente a los demás. A estas dificultades relacionadas con las subjetividades, debemos agregar las que impone el mismo medio del que disponemos para la puesta en común, los tiempos que se manejan y la imposibilidad del intercambio inmediato, el debate fluido y el intercambio grupal.
Considero que es totalmente imposible tomar una posición de observación o análisis objetivo. El mayor grado de objetividad que podemos llegar a alcanzar es el de ser conscientes de nuestras subjetividades y de cómo éstas “interfieren” en el intento de objetividad.

Considerando que llevamos formas tecnológicas de vida (Scott LASH, Crítica de la información. Buenos Aires. Amorrortu 2005, capítulo 2), y que estas se convierten en formas de vida a distancia, nos estamos socializando, comunicando, conectando e intercambiando información a distancia.
Ahora mismo, sentado frente a una pantalla, que simplemente emite diferentes longitudes de onda, en millones de píxeles, las que yo tengo la capacidad de interpretar, decodificar, gracias a años de socialización y acuerdos explícitos e implícitos sobre lo que estas representan; experimento la sensación de estar frente a algo “real” algo que está allí. En esta pantalla nos hay texto alguno, nada de lo que veo es concreto, ni el texto ni las pestañas de mi procesador de texto, nada. Será justamente desde esta pantalla dónde tengo una posibilidad de ingresar al mundo virtual, tan real para quienes estamos habituados e incomprensible para tantos. Personalmente creo que es como el fuego, lo conocemos a través de nuestros sentidos, pero en realidad es una ilusión, no es materia, no existe.
Soy consciente de que quienes se sienten frente a otras pantallas y se pongan frente a estos símbolos que utilizo para intentar expresar mi subjetividad; comprenderán cada una de las letras y palabras que genero, pero les atribuirán un sentido y un valor seguramente distinto al que yo mismo intento transmitir. Yendo un poco más lejos, corriendo el riesgo de perderme y enredarme con mis propias ideas, puedo decir que esto que estoy intentando transmitir lo haré mediante un upload (subir o cargar); subir o cargar ¿a dónde? ¿Dónde es que está? ¿De dónde es que quién se interese podrá leerlo? Tal vez al recibir un comentario sobre este texto, será que el mismo tome cuerpo, se confirme como tal, y me confirme a mí mismo, al poder comunicar.
Así el hecho de aspirar a desarrollar un trabajo colaborativo, el de intentar expresar mis ideas y opiniones, mediante el intercambio con los demás; sea justamente una forma de que los demás me confirmen a mí mismo.
















domingo, 21 de septiembre de 2008

si seguimos así...


dentro de un tiempo, no falta mucho en mi caso...

Reflexiones sobre lo que nos dice Begoña Gros

Algunas de mis reflexiones sobre el artículo "De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela amenos que…. cambie la escuela" (ver artículo)




Begoña Gros es profesora titular de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Barcelona. Especialista en la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el ámbito educativo.






Todo parece indicar que la escuela se está quedando aislada de una realidad que se impone. Los chicos de hoy pasan veinte horas por día en un mundo que parece totalmente diferente al de la escuela. En ésta, los saberes son recibidos de una manera asertiva, ya elaborados y muy rara vez se explica o se logra mostrar de dónde es que provienen, cómo se pueden comprobar y sobre todo donde aplicarlos en la vida cotidiana.
Estamos inmersos en un sistema educativo en general, no sólo la escuela en sí misma como institución particular, que mantiene una arquitectura organizacional que poco ha cambiado en las últimas décadas, que sigue intentando transmitir los mismos conocimientos que hace cincuenta años y de un modo similar.
A mi entender la escuela es uno de los pocos, sino el único lugar dónde los conocimientos se presentan aislados unos de otros, inconexos, o pertenecen a una asignatura o a otra; mientras sabemos fehacientemente que en la vida diaria todo está relacionado con todo. En las sociedad actual los hechos, descubrimientos, desarrollos, catástrofes, etc. que se producen a una determinada distancia geográfica, no están separados en cuanto a lo que llamaría una distancia cronológica. La transmisión y el conocimiento no tiene fronteras, tan sólo los hombres las tenemos (o nos las imponemos).
Entiendo indispensable reformular la estructura misma de la educación como la conocemos hoy, si lo que se pretende es realmente lograr lo que se escribe en los diseños curriculares, que en definitiva creo que se transforma finalmente en un manojo de declaraciones de buenas intenciones y nada más. Leemos constantemente que uno de los objetivos principales es “formar ciudadanos críticos, reflexivos, participativos…”, estos ciudadanos difícilmente se podrán convertir en tales si reciben una educación del siglo pasado y necesitan desenvolverse en una realidad del siglo XXI. Las condiciones han cambiado, las demandas laborales, las relaciones sociales, los modos de comunicación y participación, las necesidades básicas para el desarrollo personal en todo aspecto, etc.
Esta falta de conexión entre lo que se pretende transmitir, lo que se transmite y la verdadera demanda de la sociedad, harán que el objetivo de toda la estructura educativa a todo nivel esté lejos de lograr los objetivos planteados. Se continúa haciendo parches en los sistemas educativos, cambiando de nombre a lo que sigue siendo lo mismo, anteponiendo lo urgente a lo importante y ocupándose de temas coyunturales y no de fondo.
Los docentes en todos sus niveles, como parte de este sistema, no quedan excluidos de esta realidad. Sobre este aspecto me gustaría detenerme, como uno más de ellos.
Hemos sido formados bajo el viejo sistema, de transmisión unidireccional de los saberes docente-alumno; es difícil lograr que nuestras prácticas no reflejen nuestra propia experiencia escolar, a menos que se tenga la voluntad real de cambio, de adaptación. Pero con la buena voluntad de uno o de un grupo de profesores no basta. La creación de los espacios y el acceso a una re-formación, una re-capacitación sistemática y seria son responsabilidad de la estructuras superiores del sistema.
En mi opinión personal, de acuerdo a la realidad en la que me toca desempeñarme, puedo apreciar sinceramente un esfuerzo por dotar de recursos materiales a las escuelas, colegios e institutos de todos los niveles. Pero como es lógico, de poco vale el mejor recurso material si no se cuenta con el recurso humano que lo ponga a funcionar, que comprenda su lógica y pueda utilizarlo de modo de optimizar su rendimiento.
Así considero que los profesores, maestros, directivos, etc. no estamos capacitados en muchos aspectos que se tornan indispensables a la hora de incorporar a nuestras prácticas los nuevos recursos de los que disponemos.
Si hablamos de la incorporación de las TIC a las prácticas pedagógicas, mucho es lo que hay por comentar. Me interesa destacar que en la mayoría de los casos en los que se intenta acercarse a las TIC, en realidad se están intentando incorporar herramientas informáticas, recordemos que TIC significa Tecnologías de la Información y la Comunicación. En definitiva, se siguen utilizando las estrategias didácticas clásicas, pero ahora con presentaciones powerpoint, textos digitales en lugar de libros o fotocopias, videos que en la mayoría de los casos se miran pero no van acompañados de actividades que realmente saquen el jugo de los mismos (pedagógicamente hablando). Además aún muchos docentes ni siquiera han llegado a esa etapa. Insisto aquí en la necesidad imperiosa de desarrollar planes de re-capacitación de los docenes ya en desempeño y de la inclusión imperiosa de las TIC y su utilización en los institutos de formación.
Pero no basta con apropiarse del uso de estas tecnologías, también se deben adaptar las metodologías de trabajo y las formas de enseñar, e incorporar nuevas que los recursos actuales nos permiten y que antes hubiesen resultado inviables. Considero fundamental la integración de contenidos, propiciar a nivel institucional el trabajo en pareja pedagógica, el multidisciplinar y en el mejor de los casos el interdisciplinar. Los alumnos de hoy, por estar en contacto con una realidad diferente, con otros códigos y modalidades de comunicación, seguramente aprenden de un modo diferente. Pongámonos por un minuto en el lugar de uno de nuestros alumnos cuando recibe una fotocopia con una larga serie de preguntas que ni siquiera lo llevan a la reflexión, despiertan su interés ni les resultan aplicables.


Si bien en la actualidad se tiene un acceso prácticamente irrestricto a la información, se debe tener en cuenta que tener información no es construir conocimiento; allí es donde el docente debe centrar su práctica, en generar espacios donde se aprenda a aprender, se puedan desarrollar en forma cooperativa y colaborativa aprendizajes, no sólo conceptuales sino actitudinales y procedimentales. Otra de las dificultades que se presentan con respecto a este tema y al citado en el párrafo anterior es nuestra falta de costumbre y el resquemor, de nosotros los docentes, al trabajo grupal, al compartir, dialogar, aceptar diferentes puntos de vista y aprender de nuestros pares. Es común escuchar que se propone a los alumnos el trabajo grupal, pero poco se favorece dicha práctica si no es desde el ejemplo.



No puedo dejar de lado, que también las demandas sobre los docentes se han incrementado, no sólo se deben limitar a las tareas estrictamente pedagógicas sino a otras para las que no fue preparado. La autora del artículo, cita a C. Marcelo (2002) quién nos dice que “el aislamiento de los profesores está favorecido evidentemente por la arquitectura escolar, que organiza las escuelas en módulos estándar…” a esto me gustaría agregar que la arquitectura del sistema en general no sólo no favorece el trabajo en conjunto de los profesores, sino que conforma un mecanismo burocrático y complejo de administración que en definitiva, a mi modesto entender, no favorece el mejoramiento de las prácticas pedagógicas en sí, que si no entiendo mal, deben ser el fin último de todo el sistema.

Para poder transformar la educación primeramente deben sufrir un proceso de transformación todos y cada uno de los actores del sistema, desde las más altas esferas hasta el más humilde y alejado de los docentes.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Internet y la Sociedad Red

En esta publicación me interesa centrarme en dos puntos citados por Manuel Castells en su artículo “Internet y la Sociedad Red


Manuel Castells (Hellín, España, 1942) es un sociólogo y profesor universitario español, catedrático de Sociología y de Urbanismo en la Universidad de California, Berkeley, así como director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universitat Oberta de Catalunya.




La divisoria digital

Resulta muy interesante y esclarecedor lo que el autor dice, que no sólo el problema de la conectividad, el acceso a internet es lo que marca esa brecha; sino “… la capacidad educativa y cultural de usar internet.”
Así el acceso a la información en la red, sobreabundante, no significa necesariamente encontrar conocimiento, es vital contar con las habilidades necesarias para transformar esa información en un conocimiento aplicable, construir un conocimiento significativo. De ahí que se pueda decir que uno de los factores fundamentales en cuanto de disminuir la brecha se trate es la educación.
En palabras de Edith Litwin, doctora en Ciencias de la Educación y profesora de Tecnología Educativa de la UBA, en una nota realizada por el diario Clarín en el año 2004 ,"hoy los chicos tienen a disposición una enorme cantidad de información no escolarizada y desordenada que requiere que los docentes vuelvan a preguntarse qué fines, legitimidad y valor tiene, en qué país fue generada, o si, por ejemplo, fue elaborada por un organismo de gobierno o por una empresa de turismo".

De acuerdo con expresiones vertidas por el propio Manuel Castells, en el Congreso "La Educación en Internet e Internet en la Educación" realizado entre 14 y 16 de diciembre de 2001 en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, la brecha digital, en lo que a conectividad se refiere, dejará de ser el problema en el futuro, la brecha primordial se mantendrá en el aspecto educativo. Esto parece una contradicción si se piensa que la educación justamente ha tenido como objetivo el reducir las desigualdades.

Entre las variables en juego en la dimensión de esta “brecha educativa” que cita el autor se pueden considerar: la formación de los profesores especialmente en la utilización pedagógica de las nuevas tecnologías; la “pedagogía diferencial de las escuelas” haciendo referencia el modo de abordar la tarea educativa de cada institución, la importancia que se otorga a los contenidos (especialmente los procedimentales) y al espacio que se le conceda en estos aspectos a la propia creatividad del propio alumno; por último la falta de adecuación en la formación de los profesores, lo que hace que la mayor parte de la responsabilidad en cuanto a la formación necesaria para poder desenvolverse en el nuevo mundo tecnológico recaiga en manos de la propia familia.

Es así que nuestro rol, el de los docentes, será fundamental en el trabajo por acortar la brecha educativa, o también llamada brecha cognitiva; buscando la permanente capacitación sobre el uso pedagógico de las TIC. Deberemos tener la suficiente flexibilidad y apertura intelectual para no estancarnos en metodologías, que si bien posiblemente han dado resultado en su momento, necesitan imperiosamente enriquecerse, nutrirse de las nuevas posibilidades que los nuevos recursos nos brindan. Además de idear, elaborar, construir nuevos modos de desarrollar nuestra labor, ya sea en los contenidos, formas de trabajo con los alumnos y con nuestros pares.

Por otra parte, el Estado, a través de las diversas instituciones formadoras de docentes, deberá incorporar a sus diseños curriculares estos aspectos mencionados; los docentes en formación no podrán emprender sus labores educativas desprovistos de los conocimientos y habilidades sobre el uso pedagógico de las TIC.


Datos sobre la brecha digital en Argentina


La Privacidad en Internet

Por lo general creemos estar seguros, pasar desapercibidos a medida que navegamos por la web, buscamos información, enviamos correos electrónicos y demás. La realidad indica otra cosa. Constantemente estamos enviando datos personales, por lo general en forma involuntaria.
¿Cuántas veces participamos de un foro, nos suscribimos a un sitio, compramos o vendemos utilizando la red (e-commerce)?
Además las compañías proveedoras de internet tienen la posibilidad de consultar y monitorear nuestra actividad on-line.
Los cookies o galletas están ingresando permanentemente a nuestra PC, son bloques de información que permiten que los sitios que nos las enviaron (obviamente sin que nos demos cuenta) nos reconozcan cuando los visitemos, pero también cookies enviados por otras personas pueden recopilar información personal para su uso. Mediante los web bugs
se puede monitorear quien visitas ciertas páginas o lee determinados mensajes. En definitiva existen docenas de maneras en las que nuestros datos personales pueden ser recopilados, cruzados con otros y vendidos a empresas interesadas.

Pero esta privacidad de la que hablamos no se refiere únicamente a nuestros datos personales, sino también, y últimamente mucho más; a nuestra forma de pensar, ideas y opiniones. A partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001, esta actividad de monitoreo se ha intensificado, en búsqueda de posibles amenazas terroristas.

En definitiva existe la posibilidad de que seamos observados y monitoreados permanentemente.
Estas son las “reglas del juego”, cabe preguntarse si se puede regular este acceso a la información privada. Existen leyes (la primera en el Estado de California, promulgada el 1 de julio de 2003) que controlan las atribuciones de los diversos organismos en cuanto al acceso y rastreo de información; pero es sabido que toda ley tiene sus excepciones y que el dominio de la informática y las posibilidades de búsqueda de información e intromisión no son exclusividad de las entidades oficiales, miles de personas en el mundo tienen la habilidad y los medios para hacerlo.
En definitiva estamos en un espacio, el ciberespacio, casi imposible de controlar, dónde la libertad es tal que permite a cada uno de nosotros expresarse, mostrar sus producciones, comunicarse, socializar y mil cosas más, pero que también nos expone a ser objeto de otros intereses que utilizan esa libertad y sus capacidades con otros fines.


Realmente inquietante no dejes de verlo… para reflexionar.










sábado, 14 de junio de 2008

Los Blogs en la Educación

Algunas potencialidades pedagógicas del uso de los blogs

Creo que algunos de los puntos centrales y las potencialidades pedagógicas del trabajo con weblogs en la educación son:

· permiten desarrollar otras habilidades y formas de expresión en los alumnos y docentes, utilizando nuevos formatos y reflejando de un modo no sólo mediante el texto escrito sus formas de ver y expresarse sobre cómo ven el mundo;
· facilitan el desarrollo de la capacidad de poder incursionar en el infinito mundo de datos inconexos e información sesgada (siempre hay alguien detrás de los escrito, un punto de vista, una subjetividad e intereses) y muchas veces obsoleta e incorrecta, y de ese mar de datos tomar aquellos que resulten relevantes y poder procesarlos para llegar a construir conocimiento (que dista muchísimo de “tener información”). Así habilidades centrarles para poder obtener información de la red como la capacidad de búsqueda, la evaluación de la información y la selección de las fuentes confiables o “seguras” y una posterior capacidad de análisis y procesamiento de dicha información, se ven favorecidas en el uso correcto y continuo del blog como herramienta pedagógica.
· la comprensión y desarrollos de textos son, creo, uno de los problemas centrales en la actualidad educativa, estos aspectos y habilidades se pueden mejorar con el uso (buen uso…) del blog como medio; sin lugar a dudas que al tratarse de un medio en el que la libertad resulta ser la clave para permitir la expresión, la creatividad se verá favorecida;
· ver al “intercambio” como eje para la construcción del conocimiento; como todo espacio de expresión, que nos permite una libertad de expresión casi absoluta (si bien el administrador tiene la potestad de filtrar y regular la participación) deberá promover la responsabilidad y valoración de los aspectos éticos;
· la estructura de publicación con orden cronológico inverso y la posibilidad de hacer un seguimiento de la propia participación en el blog favorece el desarrollo de las habilidades metacognitivas, dado que el alumno tiene la oportunidad de ver reflejados sus propios avances, aprendizajes y forma de participar;
· favorecer el desarrollo de habilidades para la elaboración y habilidades en el manejo del lenguaje hipertextual y multimedia.
· Permite una construcción de la identidad, ya sea individual como colectiva, mediante la participación, el intercambio y la comunicación.
· La actividad pedagógica no se centra tanto así en el conocimiento en sí, en el poseer información sino en el alumno, su participación, desarrollo de habilidades y procesos cognitivos.

miércoles, 4 de junio de 2008

La Historia se repite...

domingo, 25 de mayo de 2008

Implementar las NTICs en el aula… “¿De qué se trata?”
(Una opinión, nada más…)

Hoy es muy común escuchar en todos las ámbitos educativos frases comunes como “…hay que incorporar las tecnologías en la educación”, “…la importancia de las TICs en el aula…”, etc.
Pero entiendo que más allá de ser simples repetidores de estas frases que son las políticamente correctas en estos momentos, además de ser una realidad inobjetable, debemos comprender cabalmente de qué se trata esto de incorporar las TICs en el aula, en las prácticas educativas en general.
Lo primero que deberíamos repasar y tener en cuenta, es de qué estamos hablando cuando decimos TICs o mejor “NTICs”; estamos hablando de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación. Estas dos últimas palabras poseen un significado que va mucho más allá de simplemente tener computadoras en el aula.

A lo largo de los últimos tiempos se han mostrado diversas posturas frente a las tecnologías y su introducción al campo de la educación.
Están quienes creen ver en ellas la panacea, la resolución de los problemas de la educación mediante la simple introducción de computadoras y el uso de internet en el aula.
Otras posturas consideran a la computadora como una herramienta más, muy poderosa por cierto, pero sólo una herramienta. Así desde este punto de vista, al igual que otras herramientas que usamos a diario; se las suele considerar neutras, es decir que el éxito o fracaso depende únicamente del buen o mal uso que de ellas se haga. De este modo se pierde de vista el hecho de que toda herramienta que usemos, en realidad nos está modificando, a nosotros, a nuestro entorno, a nuestras costumbres, etc.
Desde ya que hay quienes se oponen al uso de las tecnologías en el aula, que aunque no lo manifiesten, y participen del discurso políticamente correcto; a la hora de planificar, desarrollar y evaluar sus prácticas, no las incorporan. Los motivos son muy variados pero tal vez el miedo a incorporar algo que no conocemos en una práctica que hasta ahora ha venido funcionando de manera más o menos satisfactoria, sea lo que nos lleva a negar internamente lo que puertas afuera del aula manifestamos.

En la actualidad, la información ya no está más centralizada, ubicada en fuentes fijas, contenida en recintos o elementos de acceso restringido. La información, o tal vez los “datos”, son lo que abunda, simplemente ingresando a algún sitio de interés o a un buscador, podemos encontrar cientos, miles o cientos de miles de sitios y páginas web que nos ofrecen información sobre el tema de nuestro interés. Pero cabe preguntarse… ¿De dónde proviene esa información? ¿Cuáles son sus fuentes? ¿Qué intereses y sesgos subyacen? ¿Es actualizada?, etc, etc; entonces ¿qué valor tiene la información en sí?. Justamente en el campo de la educación trabajamos con niños y jóvenes que vivirán seguramente un mundo distinto al que a nosotros nos ha tocado, rodeados de información que más allá de “ayudar” en la comprensión de determinado tema o concepto, por ser tan abundante abruma y finalmente termina generando desconcierto. Aquí es dónde, entiendo, que como docentes debemos centrar la mirada primeramente. En todos los proyectos áulicos e institucionales encontramos seguramente dentro de los objetivos generales “… formar ciudadanos críticos, responsables, con capacidad analítica, etc…”; entonces dentro de nuestras responsabilidades estará el desarrollar las capacidades de nuestros alumnos para poder tener las herramientas que le permitan posicionarse frente a estas tecnologías y a la abundancia de información desde una postura crítica, con reservas; con la capacidad de mirar más allá de la superficie que muestra la pantalla y plantearse los interrogantes que antes mencionamos… acaso ¿alguno de nosotros conoce cabalmente cuáles son los criterios que utilizan los buscadores a la hora de ordenar y presentar los resultados de una búsqueda determinada?... creo que no, pero es casi seguro que nos dirigiremos a los primeros sitios que el buscador nos presente.
Entonces tenemos ahí uno de nuestros principales desafíos, no creamos todo lo que leemos ni enseñemos a creer; la información por sí misma no es conocimiento. Al respecto cito a Edith Litwin, en su artículo “Las nuevas tecnologías en las instituciones educativas: reflexiones para una inversión sustentable. Tendencias, análisis y prospectiva.”
(http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD4/contenidos/capacitacion/modulo-2/cd_art1.html)

“…Desde ese lugar tienen que asumir que para que un dato se transforme en conocimiento tiene que haber una pregunta que lo tome y lo transforme en un interrogante genuino. Y esto vuelve a plantearnos también cuál es el lugar que la tecnología como oferente de una gran cantidad de datos interesantes, pero que no resuelve per se la buena pregunta necesaria para transformar el dato en conocimiento.”

Pero tal como menciono en un comienzo también estamos hablando de tecnologías de la comunicación, algo que muchas veces no consideramos a la hora de intentar incorporarlas a nuestras prácticas como docentes. Uno de los potenciales de alcances difíciles de mensurar, es la capacidad de comunicar que la red tiene. En un comienzo se la utilizó como fuente de información, en la actualidad el uso más común, y al que más habituados están nuestros alumnos es el e-mail, chat (escrito, hablado, con video), blogs, participación en foros, etc. hemos pasado de lo que se llamaba la Web 1.0 a la actual Web 2.0; en la que la interactividad es el centro.
Los mayores logros científicos y tecnológicos de nuestros días, difícilmente estén desarrollados en un determinado lugar físico; los proyectos se realizan en forma colaborativa, diferentes etapas y desarrollos se llevan a cabo en lugares físicamente alejados, pero unidos electrónicamente, con intercambio de comunicación permanente. Podemos decir que cualquier proyecto de gran envergadura que se pretenda desarrollar, difícilmente podrá prescindir de este potente medio; dado que le resultará imposible concentrar toda la capacidad creativa, de desarrollo y conocimiento científico en un determinado lugar.

Algo similar ocurre con el aprendizaje; a modo de ejemplo podemos citar a los “Proyectos Colaborativos” que tal vez ya conozcamos o hayamos participado. El potencial de comunicación, intercambio, motivación, aprendizaje, enriquecimiento, etc. muy difícilmente sea posible de igualar mediante los métodos tradicionales de nuestra práctica docente.

Debemos comprender que “… las nuevas tecnologías no sólo constituyen un conjunto de herramientas, sino un entorno -un espacio, un ciberespacio- en el cual se producen las interacciones humanas. Cada vez más, la Internet es un contexto en el cual se dan interacciones que combinan y entrecruzan las actividades de indagación, comunicación, construcción y expresión. Cada vez más se describe a la red como un “espacio público”…” (Burbules y Callister – “Educación: Riesgos y Promesas de las Nuevas Tecnologías de la Información” (2001) Barcelona)

En definitiva, quienes estamos participando de esta diplomatura; estamos dando el primer paso de un desafío, intentando vencer miedos y dudas, tratando de ir un poco más allá y de ayudar a hacerlo; enseñando y aprendiendo al mismo tiempo. Debemos comprender que incorporar las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, va mucho más allá de enseñar a utilizar un software (que mañana será antiguo), o a buscar información en internet; constituye un desafío mucho mayor, el de intentar desarrollar en nuestros alumnos, sean del nivel que sean, las capacidades que les permitan desenvolverse en un mundo que tal vez no lleguemos a conocer, pero que seguramente será diferente al que hoy vivimos.
Todos los caminos que nos llevan a mejorar, seguramente no son sencillos ni fáciles de transitar, pero lo importante es que ¡Estamos Dando El Primer Paso!

“La Tecnología está; y llegó para quedarse...”

¿para qué mi blog?


La intención de este espacio de comunicación que hoy nos permiten las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTICs), sirva justamente para poder incorporar estas tecnologías a nuestra tarea de educadores.Compartiendo, debatiendo y sobre todo intercambiando experiencias, podamos construir un espacio que nos sea provechoso, que nos permita crecer...
¡Están todos invitados a compartirlo y espero sus aportes!